domingo 2 de marzo de 2008

Y llegó la vida



Quizá sea el cambio climático, no lo sé. El caso es que este fin de semana la temperatura y el tiempo en general han sido excelentes, más propios de primavera que del invierno en que todavía estamos metidos. Aunque el parte era dudoso, la ilusión por la llegada del pescado hizo que me hiciese a la mar en busca de una nueva aventura.

Desde las primeras millas el escenario era diferente, los pájaros estaban inquietos y no paraba de verlos picar o volar aquí y allá. De repente y a lo lejos, una nube de gaviotas llama mi atención mientras pruebo con el Jig unas piedras conocidas. Allá voy con la esperanza de que un banco de robalo esté sacando el patexo a flote; el espectáculo era maravilloso con multitud de aves picando cuando de repente se pone más emocionante todavía con cientos, sí cientos, de delfines patrullando inquietos el tomo de pescado.

Lanzo desde una distancia prudente algunos jigs ligeros, para trabajar esos pocos metros bajo la superficie con cuidado a la espera de la picada de un buen robalo pero nada. Estaba claro, si no picaban así serían curriolos así que cambio de instrumento y de nuevo al ataque. Enseguida aparecen los primeros a bordo, son enormes este año, próximos al kilo los mejores. Como siempre pesca responsable, uno a uno voy haciéndome con la docena y media habitual y listo, alguno pequeño que se cuela por medio vuelve vivo al agua como no puede ser de otra manera.

Cubierto el cupo de curriolos y llevando poco tiempo en el mar me planteo un nuevo desafío. Esta semana intercambié varios correos con un conocido inglés muy aficionado a la pesca del abadejo. Comentaba con él mis capotes de las últimas semanas mientras me enseñaba sus frecuentes piezas por encima de las 18 libras (9Kg aprox). Mike me dio esta semana unos cuantos consejos sobre colores, señuelos, corrientes y momentos así que era la oportunidad de ponerlos en práctica.

Sobre una buena zona de petones preparamos la deriva, teniendo en cuenta el NW que nos acompaña todo el día. Enseguida pica un pez de los que dan alegría, de los que corre el carrete y que aún me ponen nervioso. Es un abadejo de unos 3,5 kg. Vuelvo a largar y otro de 4,5 sube a bordo. Vuelta a posición buscando de nuevo la deriva, esta vez un poco más larga y paralela, bingo de nuevo, este tira más y da en báscula más de 5 kg. La verdad es que tuve un rato especial, de esos que cada poco te encuentras peleando una buena pieza. Al final salieron 9 abadejos de los cuales 5 tenían un tamaño muy bueno. Seguían picando pero para qué más, cargado de alegría ahí voy con La Santina a 2.500 vuelta a casa, hoy se ha portado de nuevo como un tanque, potente y segura con el F4 que nos baila todo el día.

Parece que llegó la vida, los engados, los curriolos, es tiempo de pesca.

domingo 27 de enero de 2008

Congrio a la boya


Esta semana cocinaba Argiñano congrio en la tele. Recordé que hacía tiempo que no preparaba congrio a pesar de que es un pescado que me encanta. Como la actividad en la sonda continua por nuestra zona siendo baja, el objetivo de pesca para el fin de semana vendría marcado por el antojo culinario. El parte prometía, hablaba de mar de 2,5 a 3,5 con vientos variables de F1 a F2, yo confiaba en que el mar al final terminase siendo 2 metros pero no fue así.

Es el problema que tiene estar tan pegado a la Estaca de Bares, al final la boya meteorológica marcó todo el día mar de fondo de 3,6 a 4,5 metros y el viento, aunque terminó quedando, era F3 a primera hora. Por todo ello y a pesar de salir de puerto a las 8:30, estuve hasta las 11 sin poner proa al pesquero del día, aprovechando para hacer aparejos y sondar nuevos veriles en busca de piedras para el verano entre cascajo y arena.

Al final ahí vamos, pero sabiendo que aunque el mar ahora es seguro las condiciones no son las ideales para pescar un buen congrio, necesitaríamos mucho menos meneo para caer bien desde más de 100 metros de altura donde sabemos que los grandes se encuentran. Aún así y como la sonda no daba ni agua, esta era la esperanza del día. Como parar encima de marcas el tiempo necesario era imposible, estuve empleando una boya de ayuda. La técnica es sencilla, dejamos caer el aparejo al fondo y en cuanto toca le damos un par de brazas, hacemos un falso lazo y atamos una boya a la línea que va al carrete, dejamos la caña en el cañero y el pick-up abierto, el barco se aleja y el carrete va soltando hilo pero el plomo de 800 gr sigue en el fondo con la carnada preparada esperando picada.

Cada 10 minutos nos acercamos y tanteamos a mano, si no hay nada o bien levantamos o esperamos otro poco.

Al final hubo suerte y conseguimos hacernos con un congrio que presentó una bonita batalla, ahora habrá que esmerarse en la cocina, importante que no se haga mucho para que esté rico.

domingo 13 de enero de 2008

A capa y espada


El título recoge bien lo que fueron estas Navidades en cuanto a pesca. Como podéis ver en la foto, ha sido mi estreno con el ancla de capa, buen invento para seguir pescando en condiciones que normalmente regresas a casa. Han sido también unos días de pesca a Jigging interesantes.

Tenía muchas ganas de pescar estas vacaciones, por unas cosas u otras al final este año he hecho menos salidas de lo habitual, llevaba unos cuantos años por encima de las 60 salidas y en 2007 he estado bastante por debajo. He tenido la suerte de aprovechar los días previos a Navidad, también el día 26 y por último despedí el año con una salida el día 31. En total 5 días de pesca con resultados muy irregulares.

Los petones que anduve estaban muy limpios de engado, como viene siendo habitual en esta época de finales de diciembre y comienzos de enero, y me ha llamado la atención no haber encontrado tampoco grandes bancos de chicharro como me ha pasado otros años. Creo que el hecho de que tuviésemos luna llena ha sido en parte la razón de que todo estuviese tan disperso, me han comentado que el pescado pequeño tiende a juntarse más con la luna nueva y esto puede ser una ayuda para nosotros, pues a mayor concentración de alimento, más depredadores y todo ello más fácil de ver en la sonda.

El objetivo principal era buscar algún San Martiño y seguir extrayendo conclusiones sobre el comportamiento de los grandes abadejos por nuestros mares Cantábricos. Con los primeros ha habido suerte, y en estas fiestas no ha faltado el San Martiño en la mesa, como siempre pegados a bancos de engado (escaso en esta ocasión) y bien pegado al fondo. Estaban en los cantiles de los petones, e incluso en alguna ocasión bastante abiertos del pico principal. Su pesca es muy específica en cuanto a señuelos y movimientos por lo que cada vez tengo más claro que o estoy a pescar San Martiños o estoy a pescar abadejos, su comportamiento es muy diferente y también debe serlo la acción de pesca.

Adicionalmente también pesqué varios abadejos pero de tamaño entre 1 Kg y 2 Kg, sin ninguna captura reseñable. Me han comentado de algunos profesionales que en estas fechas de diciembre han hecho una gran pescata de abadejo grande (> 4kg), pero creo que ha tenido que ser más allá de las 80 brazas pues en este fondo yo no he detectado actividad significativa. La otra razón puede ser que el pescado esté pero que esté disperso al no haber bancos de engado, con lo que el aparejo profesional de palangre sí pesca y nosotros los aficionados no, no lo sé. Todos los datos que tengo apuntan cada vez más a que hasta finales de febrero no empieza lo realmente bueno para el abadejo a Jigging si pretendemos pescar piezas realmente gordas, extendiéndose los meses buenos incluso hasta mayo.

Algún chicharro talla XL que apareció de manera aislada, buenas fanecas (la mayor de más de 1 Kg) y la captura de la primera merluza con Jigs completaron el parte de pesca de este periodo navideño.

Un abrazo a todos y si habéis detectado actividad y tenido resultados, por favor animaros a mandar un mail para comentar.

martes 1 de enero de 2008

Merluza a Jigging


Pues sí. Había escuchado de todo, desde que no es probable que la merluza ataque un Jig, hasta que en esta época del año la merluza no come al anzuelo y solamente se puede pescar con red. Estoy bastante de acuerdo con ambas afirmaciones pero aún así estas Navidades he pescado mi primera merluza a Jigging. Fue el día 26 miércoles.

La jornada comenzó buscando engado en las piedras habituales, pero como la actividad era nula en todas ellas poco a poco fui ganando altura. Era ya mediodía y desesperado ya de tanta prueba eché un ojo al plotter preguntándome ¿ y a dónde voy ahora?. Tras pulsar Out en el zoom varias veces hasta ganar un poco más de perspectiva, aparece a unas 5 millas una marca nueva donde nunca había ido, la tenía reservada para probar en primavera con anzuelo y sardina a ver qué tal. Como la cosa no podía ir peor en cuanto a la pesca decidí que si allí había merluza, hoy era un buen día para probar si alguna atacaría un Jig.

Allí me planto, con casi 80 brazas de fondo y la sonda parada como el resto de mañana, arriba y abajo sin dejar que el desánimo venza allí estoy con mi Sea Rock de 300 gr que debido a la poca corriente es suficiente para esta profundidad. Aparece algo en la sonda, parece que pasamos por encima de algo bueno y de repente zas !, aquí llega la picada y algo pelea con fuerza, podría ser un abadejo bueno pero hay algo diferente en la manera de tirar, ¿será una merluza?. Aparece en superficie, preciosa, con los inconfundibles dientes afilados. Bueno, prueba superada. Sí, las merluzas se lanzan a los Jigs. Seguí probando un rato más sin resultado así que poco más tarde decidí poner proa a tierra, que a mis 10 nudos de crucero todavía nos quedaba hora y media para llegar a casa, y en cuanto el sol se pone estos días hace un frío de la leche. Feliz año a todos, mucha salud y buena pesca.

domingo 9 de diciembre de 2007

Mantenimiento motor


Hola,

mucho tiempo llevo ya sin escribir, lo sé.

Me anima la cantidad de correos que he recibido este último mes, así que prometo continuar.
[Jordi de Cedeira, mándame por favor un correo con tu dirección correcta porque no he podido responder a tu mensaje]

Bueno, pues como es tiempo de invierno y el mar lleva ya 2 ó 3 fines de semana que no nos deja hacer gran cosa más allá que pescar algunos pulpos por la ría, pues os paso estas referencias de libros de motores.

Motores Diesel para embarcaciones de recreo de Tim Bartlett (Editorial Tutor)
El motor Diesel sin problemas de Don Seddon (Editorial Noray)

Os animo a que leáis sobre motores, y a que conozcáis mejor vuestro motor poco a poco, veréis que no es tan difícil, que resulta muy entretenido y que además, no solamente puede ayudaros en caso de apuro en el mar, sino que también puede ahorraros una buena cantidad de dinero en mantenimiento.

Yo hasta hace un mes reconozco que no tenía ni idea de motores. Ahora he aprendido algo, y seguiré aprendiendo e investigando mi motor para llegar a conocerlo lo mejor posible. Ahora me doy cuenta de que requiere sobre todo observación y pequeñas cosas, pero por las que suele ser muy agradecido.

Ambos libros están muy bien aunque de quedarme solamente con uno lo haría con el primero, están en castellano y son válidos para cualquiera aunque no tenga ni idea del tema. Tienen bastantes ilustraciones y son muy amenos.

Yo los he pedido por internet a http://www.libreriadenautica.com/, buen servicio, rápido y sin problemas.

Seguimos en contacto, está todo preparado para salir en cuanto tengamos un parte válido ;-)

martes 28 de agosto de 2007

El "Boom" ...


... o cómo mover vinilos ligeros o cebos vivos en más de 100 metros de agua sin liarla ;-).

Seguro que más de una vez os habéis planteado cacear con escabelas, vinilos o incluso vivos en mucho fondo. Hasta los 50 m el profundizador va muy bien pero ¿qué pasa si hay más fondo?.

Bueno, hay unos separadores a los que en algunos sitios llaman Booms que permiten que hagamos esto. Se trata de unos pequeños "brazos de plástico" que permiten derivar un ramal largo desde la línea principal evitando que se enrede cuando el aparejo baja lanzado por un plomo de 200 a 400 gramos buscando el fondo por encima de los 50 metros.

La línea principal pasa por dentro del tubito de plástico y en el extremo ponemos un quitavueltas, a continuación anudamos un ramal de por ejemplo braza y media. El tubito lleva en el extremo un pequeño corte que permite fijar el hilo, con lo que podemos dar al tramo final la longitud que queramos, cuando pica el pescado el hilo se libra y corre por el tubo hasta el giratorio que hace de tope, de manera que podemos recoger el pescado con la caña hasta el barco.


Esta técnica me gusta especialmente para pescar esos días que el viento no deja Jiggear, esos dias que parado el viento te mueve a 1 nudo o poco más, largas la caña con el boom y simplemente subes y bajas un poquito el aparejo de vez en cuando, habrá sorpresas.

La longitud del tiro dependerá fundamentalmente de la deriva, si es lenta más corto que si es rápida, oscilando entre 2 y 4 brazas. He pescado con este sistema obteniendo resultados hasta los 130 metros de fondo (con separadores de 40 cm) y sin ningún enredo en la línea.

Os animo a probarlo con lubinas en 15-20 metros en los meses de mayo y junio, o con cebo vivo en verano por zonas de arena, a ver qué tal ;-).

embarco en PESCAMAR agosto


Bueno, ya estoy de vuelta después de las vacaciones.
Poco a poco espero que podamos recuperar el ritmo de entradas en el blog.
Tal y como dice el título, este mes de agosto en la revista Pescamar tenéis un especial de pesca a Jigging en el Cantábrico, en el que encontraréis parte de los contenidos del Blog y alguna que otra cosa. Espero que os guste y sobre todo que os resulte útil.

miércoles 23 de mayo de 2007

Estrategia Jigging Cantábrico


Aunque mi experiencia en esta modalidad se limita todavía a algo más de 2 años, creo que la estrategia en la pesca a Jigging es especialmente importante. A continuación algunas reflexiones sobre cómo enfocar nuestras salidas de pesca para mantener un ritmo de mejora permanente.

La estrategia es en mi opinión lo que, y aparte de la suerte que nos puede ayudar de manera puntual en alguna ocasión, distingue a los mejores pescadores del resto.

La verdad es que cada uno va confeccionando su propio libro y cuando parece que tienes recetas mágicas, toda la base se viene abajo y parece que empezamos de nuevo. En realidad no es así, observando, anotando y probando cosas y sitios nuevos uno va haciéndose con recursos que después y a la larga terminan salvando esas jornadas de pesca en las que unos no pescan nada y otros consiguen salvar el día.

Actualmente mi estrategia de pesca a Jigging está basada en 2 herramientas fundamentales: millas recorridas y sonda. Si tienes una, dos, tres o cinco marcas y siempre pescas en ellas tus recursos están muy limitados. En contra de este planteamiento, mi estrategia se basa en la planificación de itinerarios antes de salir a pescar y combinar, tanto las visitas a esas piedras que funcionaron alguna vez, como la exploración de nuevas zonas de cubierto a la busca de nuevas marcas; siempre despacio y muy atento a la sonda esperando la más mínima señal de actividad, tratando de localizar los engados (bancos de pescado pequeño) que los grandes predadores persiguen.

En cuanto encontramos una piedra que sube del fondo se prueba y se marca, en cuanto encontramos una zona que tenga engado se marca y se prueba, y así cada día se vuelve a tierra con más zonas para planificar nuevos itinerarios. Eso sí, esta manera de pescar exige un ritmo alto con cambios frecuentes y poca insistencia salvo en aquellas zonas que demuestran estar activas. Es un ritmo agotador pero merece la pena.

Una jornada de pesca a Jigging corta contempla en mi caso al menos 35 millas de recorrido de las que la mayoría son mirando sonda. Una jornada larga se va a más de 50 millas recorridas, de nuevo durante la mayoría del tiempo zigzagueando en los fondos de piedra con mucha atención a la sonda. Creo que hasta que no tengamos varios itinerarios con 40 ó 50 puntos calientes aún no conocemos suficientemente bien nuestros fondos. Yo recomiendo la libreta siempre a mano y tomar notas en acción de pesca, todo lo que vamos observando: el estado de la marea, lo que trae el pescado en la boca, si pican o no y a qué, si hoy corren las aguas o no, si el viento mueve hoy mucho o poco, etc, todo ésto repasado con calma en casa días más tarde nos permite reflexionar más fríamente sobre la jornada de pesca y, quizá si hay suerte; obtener alguna conclusión o una nueva idea.

A veces, y cuando parece que ya hemos aprendido algo; es muy fácil acomodarse y llevar el barco siempre a los 2 ó 3 puntos que mejor han funcionado en las últimas fechas. Ésto debemos evitarlo a toda costa si queremos seguir aprendiendo y haciéndonos con nuevos recursos para más adelante. Cuando este acomodamiento llega, suele ser el comienzo de las porras o capotes que más duelen por poco esperadas.

Para evitarlo, es una buena idea plantearse pequeños desafíos; por ejemplo ponerse como objetivo pescar en un mismo día 3 piezas superiores a los 3 Kg, sin tocar ni una sola de las piedras que conocemos, y darse por ejemplo 3 salidas de pesca para conseguirlo. De esta manera parece que empezamos de cero y, cumplido o no el objetivo al final de la prueba, yo creo que uno es mejor pescador, con más recursos que antes. Con este ejercicio ponemos en alto riesgo el resultado de nuestra jornada de pesca, pero somos pescadores deportivos y el reto de poner a prueba nuestro ingenio y capacidad de adaptarse a un nuevo escenario debería estar muy por encima de los kilos de pescado. De verdad que la satisfacción, cuando uno consigue encontrar nuevos sitios o nuevas maneras, está muy por encima de lo esperado y la recompensa merece la pena.

domingo 6 de mayo de 2007

Shimano Stella 20000, muy bien


Al principio me llamó la atención su peso, muy superior al Ultegra 8000PG, después su potencia al comprobar lo fácil que maneja Jigs pesados en mucha agua. Los primeros días reconozco que lo utilicé poco. Acostumbrado a la ligereza de mi equipo anterior y moviéndome por fondos de hasta 70 metros no necesitaba más. Empecé a ir con frecuencia a más agua, y aquí es donde esta máquina se muestra intratable y muy por encima de cualquiera de los carretes 8000 que yo había utilizado hasta la fecha.

He pescado con el Stella 20000 en 100, 120 y hasta 140 metros de agua, con Jigs de hasta 500 gramos e incluso a cebo con un plomo de 800 gramos, es una bestia, puede con todo. Es incluso un muy buen sustituto del carrete eléctrico para pescar sobre pecios en 120 metros, con trenza más fina que el eléctrico, por ejemplo 50 lb, necesita mucho menos plomo y baja como un tiro el aparejo, para subir, caña apoyada en el cinturón y arriba sin apuros.

Gracias a su gran capacidad, incluso cuando tienes fuera del carrete 140 metros de hilo el carrete mantiene un comportamiento excelente, mientras que con el 8000 la bobina ya está muy vacía y el carrete trabaja mucho peor.

Probablemente una de sus mayores virtudes, sino la mayor, es su freno, lo que lamentablemente yo no puedo probar ya que el pescado que normalmente tenemos por estas aguas difícilmente supera los 6 ó 7 Kg, con lo que el freno de otros carretes de gama inferior es suficiente.

Por tanto como conclusión, tenía pendiente daros mi opinión sobre este carrete, el Stella 20000 es una pieza en el equipo muy útil e incluso necesaria para Jiggear o pescar a fondo con garantías por encima de los 100 metros. Por debajo de estas profundidades y para el Cantábrico me quedo con un 8000. Cualquier duda sobre el carrete ya sabéis.

martes 1 de mayo de 2007

Un abadejo de 6,5 Kg


El parte era bueno para sábado y domingo. Decidí dedicar un día a pruebas y otro a salir fuera para intentar algún congrio en los pecios. Así pues el sábado fue el día de pruebas. No fue bien la cosa, ya que el objetivo eran los sargos cerca de la piedra y el resultado, una vez más con esta especie, un buen capote. Está claro, desde embarcación no sé pescar sargos, así que si alguien puede darme algún consejo por favor que escriba, así además sé que estáis ahí porque sois muchos los que leéis pero muy pocos los que participáis, venga ánimo.

El domingo, con muy buena mar amanecí en un pecio. En la primera largada saqué un congrio de unos 8 Kg, el objetivo del día estaba listo pero seguí probando en la misma zona buscando alguna faneca. Estuve casi dos horas probando y el resultado fue una faneca de buen tamaño pero nada más. Es una cosa curiosa, normalmente en los pecios pesco más fanecas con facilidad. Pensando la razón por la que hoy no fue bien la cosa creo que es culpa del cebo, normalmente llevo verdel y sardina y hay veces que va mucho mejor uno que otro, quizá el domingo era un día que querían sardina y yo no tenia.

Cansado de probar puse proa hacia tierra buscando los petones próximos a la zona donde me encontraba. La sonda marcaba algo de engado, no demasiado. Nos pusimos manos a la obra con los Jigs y a la media hora de realizar derivas sobre la zona tuve una picada brutal que terminó con mi mejor pieza de abadejo hasta la fecha, un precioso ejemplar de 6,5 Kg. Seguí probando por la zona y de nuevo tuve una picada fuerte a media agua cuando recogía el Jig para corregir la deriva, en esta ocasión fue un chicharro, también talla XL próximo a los 2 Kg, nunca había pescado uno tan grande.

Así transcurrió la jornada hasta que a la 1 puse proa a tierra. En fin, un día de pocas piezas pero variadas y de gran tamaño. En las fotos podéis ver el abadejo, el congrio y la caña con el carrete eléctrico virando el congrio. Hasta la próxima.

domingo 8 de abril de 2007

Trece horas trece



El pasado martes, previo a los festivos de Semana Santa, salí a pescar. Parece mentira pero a pesar de coger vacaciones lunes y martes para completar la semana, solamente un día tuve el parte adecuado para una buena jornada de pesca. Al principio de semana mucho frío, lluvia y mala mar, al final muy buen tiempo pero mucho nordeste que nos estropea mucho el mar.

En fin, todo a una carta el pasado martes 3 de abril, así que trece horas pasé en el mar. Salí a las 7 de la mañana y regresé pasadas las 8 de las tarde, sabía que ese era mi día de pesca esta Semana Santa y había que aprovechar. Sigo con mi monográfico de Jigging porque estoy documentando los resultados de esta técnica durante los diferentes meses de la temporada en diferentes profundidades, con diferentes Jigs y otras variantes de lunas, mareas, etc.

Navegaba sin prisa hacia el pesquero, 10 nudos y motor a 3.000 rpm disfrutando el amanecer viniendo a lo lejos. Pendiente de radar y plotter iba avanzando al N-NE buscando la profundidad objetivo, ya estaban los profesionales trabajando y a veces me quedo como un idiota mirando y pensando en sus vidas o en lo que saben de mar, lo que conocen cada metro de estos mares en los que yo soy un total principiante.

Hay muy buena gente de mar y gracias a ellos he conseguido siempre mis mejores progresos. Cheoto me metió este mal en el cuerpo cuando me llevó por primera vez a pescar desde embarcación y ahora una enfermedad de mierda se lo llevó al pobre por delante (descansa en paz hombre de mar, nunca te agradecí bastante presentarme a este mundo que ahora me hierve en la sangre), Cariñán me enseñó que hay algo "más allá" y me regaló una de las mejores horas de 2006 estas Navidades hablando de mar a bordo de su barco profesional. Lete me sacó de la ignorancia suprema con sus primeros consejos y aparejos. El otro día Salva me hablaba de cómo se mueve el peixe. Gracias a todos por vuestra generosidad.

Comencé a primera hora en unas piedras a las que no sé porqué vuelvo, un día hace dos años me dieron 5 piezas de una talla extraordinaria, y desde esa jornada ni un pez más conseguí. Esta vez de nuevo fallaron, aunque tenían curriolo a media agua y los sentía atacar la escabela cuando recogía rápido para corregir y buscar de nuevo la vertical. Paré a la profunfidad que estaban los verdeles y a tironcitos en la escabela enseguida me hice con una docena, ni uno más quiero, una docena seleccionada soltando pequeños es suficiente para cenar la familia. Muy atrás quedaron los tiempos de llenar el capacho de este maravilloso pez que cada año nos visita al comenzar la primavera.




Avanzamos a E, siempre por encima de las muchas brazas, que hoy era mi profundidad mínima de referencia. Nada por aquí y nada por allí. De repente llego a una piedra que ya se había portado en otra ocasión y la sonda promete, el engado esta placado abajo, no se distingue del fondo salvo porque la lectura de profundidad y la línea negra de la mancha no cuadran en 2 ó 3 metros (lo malo de no tener sonda a color), además en el zoom 4X se ven huecos y líneas blancas que quedan entre la mancha de engado pegado al fondo. Esta sonda en particular no falla, si está más alta la mancha hay veces que sí y hay veces que no, pero cuando está placado y no se mueve le tengo mucha fe. Primera largada nada, segunda nada y tercera un tirón brutal, al tercer o cuarto bombeo hacia arriba se suelta, creo que al comenzar el tercer o cuarto "cagamento" y gracias a seguir dando acción al señuelo plaf, esta vez prende bien. Hasta arriba sin problemas con 2 ó 3 carreras al principio, bombeo pausado y aflojo un poco de freno una vez que el fondo está librado para que no rompa en el labio si viene mal clavado. Ya está arriba, gancho y a bordo un buen badeixo, a ojo le echo 3 Kg pero después en casa da algo más. Una foto rápida y echamos un ojo a la sonda que parece que aún vale. Nueva largado y lo dejo pegado abajo con templequeo de muñeca pero sin recoger ni un metro, otro, este más pequeño pero pasa el 1,5 Kg.

Recoloco el barco porque hemos salido de la zona caliente. El Sea Rock baja bien hasta las muchas brazas que da la sonda a pesar de sus solamente 200 gr, aunque el descenso se hace eterno sabiendo que hay pescado abajo, uno, dos, tres, ......, fondo !!. Ya tocamos fondo y arriba, al tercer tirón algo se empeña en que el Sea Rock se encueve pero el freno ya estaba tarado un poco más fuerte, aguanto bien las primeras carreras y arriba poco a poco sin prisa, ya está en superficie (¡qué pena de fotógrafo a bordo, a ver Paula si te animas un día de estos!), gancho y arriba, parece un poco más grande que la anterior, soltamos y rápido al frío de la nevera.

No salió más en esta piedra así que como se acercaba la hora de comer barco al garete, mantel y cesta a la bañera que ahora me toca a mí. Media hora de descanso para tomar algo de jamón y fruta. Una vez recogido todo volvemos a la piedra y sigue con buena pinta pero tres o cuatro largadas más y nada así que no insistimos, el día está hecho y no hay que abusar, cambiamos rumbo a una zona nueva que tengo ganas de explorar.


No se dio bien la prueba y vamos volviendo a W en zig-zag para ir marcando y probando piedras con buena pinta. La cosa no va mal, un abadejo aquí y otro allí, todo pescado suelto y de tamaño mediano entre 1 y 1,5 Kg pero nos vamos entreteniendo. Aunque estaba bastante abierto de costa al pasar a la altura de "La Segura" pongo proa hacia tierra. "La Segura" es uno de mis pequeños tesoros, esas piedras que consideras con toda la humildad del mundo tuyas, fruto de muchas millas sin pescar mirando la sonda y un poco de suerte, no recuerdo ni un solo día que no me diera pescado y creo que van 15 ó 20 visitas, nos entendemos muy bien, me acerco, pesco una o máximo 2 piezas y me voy, nada más, aunque me quede con las ganas. Siempre da variado, hoy un badeixo, mañana un pargo, ahora un robalo y luego una serviola, en esta ocasión una lubina de 1,5 Kg se traga el Sea Rock Rosa antes de tocar fondo. Alguien más conoce la piedra, espero que la cuide como yo.

Vamos hacia W y seguimos pescando abadejos sueltos de talla mediana hasta que ponemos proa a tierra. Al final un estupendo día de pesca y de mar con buen tiempo y una buena pescata a bordo. Después de horas y horas de tirón y carrete, en ocasiones con Jigs pesados de hasta 350 gr, llego cansado pero satisfecho.

martes 13 de marzo de 2007

Un día duro de mar


El parte no era el ideal. El Sábado leía para el Domingo una previsión de mar de fondo de 2,5 a 3,5 m y vientos variables de fuerza 2 a 4. Ya llevaba un mes sin salir así que decidí intentarlo el Domingo. Salí pronto, hacia las 7, con el objetivo de amanecer en el sitio de pesca con la pleamar por delante. La mar estaba complicada, no era un mar de fondo limpio sino que venía muy irregular, con mucha frecuencia y crestas pronunciadas. Poco a poco y un poco más lento de lo habitual me planto a unas 4 millas de costa, el mar no deja pescar y asusta un poco, aún así pronto pesco el primer abadejo, en esta ocasión de talla mediana. La mar sigue desagradable y eso que el parte hablaba de mejoría con el transcurso de la mañana. Enseguida me llama Ramón por el VHF, sale de puerto y quiere saber cómo está el mar. Acaba llegando a mi posición y aporta una buena dosis de cordura proponiendo acercarse a tierra y salir un poco de la zona donde estábamos. Vamos despacio, en mi barco a 5 nudos suave de aleta sin arriesgar, aún así hay veces que asoma el timón en el aire cuando una ola fuerte me calza mal por popa, bueno, poco a poco y atentos a cómo nos viene la mar nos vamos acercando a tierra. Aparecen buenas sondas y comentamos por el VHF que estaría bien probar. La prueba empieza bien, en la primera largada una Serviola pica en la escabela que va sobre el Jig, no es muy grande pero tira mucho y además hasta el final. Me hace ilusión, ya es la segunda que pesco este año y eso que pensé que en el Cantábrico era casi imposible pescarlas. Nada más en la zona y continuamos hacia tierra. Con el paso de la mañana el mar parece que mejora un poco y a medias con el regreso decidimos retomar la pesca, volviendo a abrir de costa en esta ocasión hacia otra banda donde parece que el mar se deja algo más.

Ahí vamos con un mar muy aceptable, en la foto podéis ver a la Rodman 12,50 con la que este domingo pescaba "a la pareja" navegando de nuevo hacia otro pesquero. Llegamos y plaf, la primera largada pescado y bueno, es un abadejo de unos 3 kg pero se me suelta casi arriba. Enseguida otro de algo más de 2 Kg que en esta ocasión sube a bordo. Al poco rato otro más también de más de 2 Kg y luego otros 5 ó 6 más de talla más mediana. En la "pareja" tambien se sube pescado y observo con atención la maniobra con una buena pieza próxima a los 4 Kg. Al final hemos salvado el día, una jornada divertida y en la que gracias a Dios no tuvimos ningún disgusto con el mar. Un poco más de prudencia en otra ocasión.

lunes 5 de marzo de 2007

Nuevos Jigs


Aquí podéis ver algunos de mis nuevos Jigs para este año. Aprovechando que no se puede salir al mar he estado revisando el stock y hemos renovado anzuelos, anillas, cordaje para el Assist y nuevos modelos de Jigs.

Actualmente estoy empleando:

Sea rock de 200 gr
Knife de 180 y 230 gr
Hooker de 220 gr y 300 gr
Aile metal de 200 y 250 gr
Tamentai de 150, 300 y 350 gr
Bassady quicker long de 250 gr
Weepy de 200 gr
Abbys de 250 gr
Pilks noruegos de 200, 250, 300 y 400 gr

En esta foto podéis ver una recopilación de algunos de mis favoritos listos para ir al agua.



Me he hecho con unos nuevos anzuelos de Owner, los SJ41 11, que me parecen excelentes, para el assist estoy utilizando un cordaje de Triumph del número 40 de una fortaleza y calidad de nudo muy buenas. Ahora hay que tirar todo al agua y ver si funciona tan bien como parece ;-))

domingo 4 de marzo de 2007

Mi nuevo Stella 20000


Bueno, más de un mes sin dar señales de vida. Llevo 4 semanas sin poder salir a pescar. No es por falta de ganas, ni gracias a Dios por problemas de salud, lo que pasa es que el Cantábrico está de no. Cuando no es el viento es el mar y normalmente ambos deciden que el fin de semana no se pesca. Podría pescar en la ría pero tengo ganas de animal y parece que de momento tendremos que esperar para vernos las caras de nuevo. No hay peor cosa para la economía familiar que estar en tierra, en este último desierto de pesca le ha tocado al Stella, tenía muchas ganas de él pero no terminaba de animarme. No he podido probarlo pero las primeras sensaciones son muy buenas, en las fotos podéis verlo y compararlo con mi Ultegra 8000 PG con el que tan contento estoy.

En cuanto pruebe el 20000 habrá comentarios, de momento solamente puedo compartir con vosotros mis expectativas. En el Stella 20000 busco sobre todo comodidad, comodidad para esos días enteros que pasas en el mar con Jigs pesados de 300 y 400 gr, arriba y abajo por encima de los 100 metros. En fondos inferiores el Ultegra es suficiente carrete, muy cómodo y potente pero por encima de 100 metros espero que el Stella me ofrezca una pesca más cómoda, aunque es un carrete más pesado creo que al utilizar siempre el cinturón para apoyar la caña el peso no será un problema. Lo he cargado con 100 metros de monofilamente de 0,52 en el fondo y después 300 metros de trenzado de 50 Libras, con esta combinación no sobra ni un metro y la bobina queda totalmente cargada. Ya os contaré cómo va en cuanto lo pruebe.

lunes 15 de enero de 2007

Estar no mar ...


El jueves, hace un par de semanas, estaba trabajando en la oficina cuando me llamó Ramón. Ya era tarde, y había consultado el parte con desilusión, mucho mar y mucho viento para el sábado y el domingo. No habría pesca.

Ramón comenta, ¿y si aprovechamos el viernes por la tarde antes de que se meta el viento?. No sé, respondí, yo llego al pueblo casi a las cuatro y con la poca luz que tenemos en invierno se me hace muy complicado. No te preocupes, dice Ramón, te vienes conmigo en mi barco, que es mucho más rápido, e intentamos pescar al menos una hora antes de que caiga la noche.

El plan está hecho, y ya circula por las venas la ilusión de pescar este fin de semana. Cuando ya te has mentalizado para quedarte en tierra, poder salir a pescar es una alegría mucho mayor.

Y ahí vamos el viernes a las 16:00, en la Rodman 12,50 de Ramón nos ponemos en el pesquero rápido, queremos probar unos Jigs nuevos en una piedra que parece que promete. Al llegar, algo de actividad aunque no mucha, enseguida empiezan a salir buenos chicharros. De repente Ramón clava algo bueno, la caña es muy fuerte y el pez trabaja con fuerza sin dejar recuperar metros, hay expectación a bordo por ver qué viene, al final rompe, ¡mierda!. A nosotros no nos da por reirnos cuando perdemos una buena pieza como hacen los japos, no lo entiendo, siempre se ríen cuando rompen, debe ser porque ya han pescado muchas buenas piezas. A mí cada vez me da más rabia romper, creo que es una muestra de mal pescador, no haber atado bien o dimensionar el equipo adecuadamente para lo que quieres pescar.

De repente, casi con la noche encima picada fuerte en mi caña, estaba pescando con un Jig de 350 gr en muchísima agua, trabaja muy fuerte y por la manera de tirar está claro que es un gran abadejo. Con paciencia lo subo poco a poco hasta que aparece en superficie.

En esto de la pesca nunca se sabe, hay veces que dedicas un día entero a planificar la salida del día siguiente y luego o el mar te manda para tierra enseguida o no eres capaz de dar con el pescado en todo el día. Otras veces, como en esta ocasion, un plan improvisado de aprovechar una hora de pesca sale bien y consigues una buena pieza y un buen variado.

Otra jornada que confirma el sabio consejo de las tres cosas que hay que hacer para pescar bien: estar no mar, estar no mar, estar no mar.